proy-cons

Construyendo espacios

para el desarrollo humano

«Un espacio sagrado que nace de manos y corazones comprometidos con la humanización de la tierra.»

Lo que hemos construido

El Parque Ihuanco es un proyecto vivo, construido piedra a piedra, con el esfuerzo y la generosidad de quienes creen que el mundo puede ser más humano, solidario y sin violencia. Cada construcción es un símbolo, un espacio con sentido profundo, diseñado para invitar a la reflexión, el encuentro y la transformación interior.

El Portal

Marca el límite entre la externalidad del mundo y la interioridad del ser humano, buscando producir un cambio en el estado interno de todo aquel que entra a este lugar. El Portal está diseñado para separar lo cotidiano del espacio dedicado al estudio y la reflexión.

El Monolito

Construido en acero inoxidable, es reflejo de la presente era. Fija la fecha y las coordenadas espacio-temporales en que el parque fue creado. El monolito se incluye entre las formas que desde antiguo fueron llamadas «ejes del mundo», por conectar el cielo y la tierra, lo místico con aquello que perciben nuestros sentidos.

El Centro de Trabajo

Ámbito donde se realizan retiros y jornadas de trabajo personal. Ofrece las condiciones óptimas para la reflexión individual y el intercambio en grupos, en un entorno que favorece la concentración y el encuentro genuino.

La Sala

Su interior simboliza el acceso a la experiencia interna profunda a través de un espacio semiesférico, vacío de íconos, símbolos o imágenes. Exteriormente, sus muros enmarcan una esfera que en su cúspide indica la dirección hacia lo alto.

La Fuente

El agua es fuente de toda forma de vida. Tanto en las historias de la creación como en la mitología universal, el agua simboliza la sustancia primordial de la que nacen y a la que vuelven todas las formas. En el Parque Ihuanco, la fuente representa alegóricamente el principio de la fusión de lo femenino y lo masculino como fuente de energía y vida.

Lo que falta construir

Cuatro construcciones esperan ser levantadas. Cada una tiene un propósito claro y un lugar reservado en el corazón del parque. Para hacerlas realidad necesitamos tu apoyo.

El Centro de Estudios

Ámbito de estudio e investigación, pensado para quienes desean profundizar en el conocimiento humano y contribuir al desarrollo de una cultura de paz.

La Sala Multiusos

Espacio modular abierto a grupos e instituciones para la realización de seminarios, talleres y encuentros de intercambio. También un lugar amable para descansar y reponer fuerzas con una comida sencilla.

El Taller

Lugar donde se desarrolla el Oficio del Fuego: conservación y producción del fuego, prácticas con materiales en frío y moldes, y trabajos con cerámica, metales y vidrio.

La Estela

En ella quedarán grabados para siempre los nombres de todos quienes contribuyeron a la construcción del Parque, del mismo modo en que las antiguas estelas mesopotámicas, egipcias, sumerias o mayas dejaban testimonio en piedra de los hechos significativos de su tiempo. Ser parte de la Estela es dejar una huella permanente en la historia de este lugar.

Únete a la construcción

Cada aporte, por pequeño que sea, se convierte en parte de algo más grande que cualquiera de nosotros. El Parque Ihuanco existe porque personas como tú decidieron creer en un mundo mejor y actuar en consecuencia.

Donando — Tu aporte económico financia directamente las construcciones pendientes.

Con tu trabajo — Si tienes habilidades en construcción, arquitectura, diseño u oficios, tu tiempo vale tanto como cualquier donación.

Difundiendo — Comparte este proyecto con quienes creas que pueden sumarse.